El Precio de la libertad fue presentado en el Salón de Actos de la Sociedad de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines, el 7 de octubre de 1993. Las exposiciones acerca de la obra estuvieron a cargo de las escritoras María Isabel Clucellas y Alba Bascou. La coordinación estuvo a cargo de Juan Carlos Beltrán. Durante el acto se realizó una representación teatral y musical de algunos tramos de la obra, realizada por bailarines del Ballet Juvenil del Teatro General San Martín, con coreografía de David Señoran. Aquí vemos algunas imágenes de la Presentación de El precio de la libertad. La autora durante el momento del brindis y diciendo las palabras finales con las que se cerró el acto, respectivamente. Uno de los momentos de la coreografía en las que las bailarinas (de derecha a izquierda) Soledad Lerche, Patricia Rey y Mariela Rovagnati interpretaban uno de los movimientos de Rhapsody in blue de Gershwin. Abajo, Graciela Tocce saluda al coreógrafo y bailarín David Señoran durante el brindis. Las siguientes imágenes muestran a Juan Carlos Beltran presentando la obra y a las expositoras. Exposición de Alba Bascau. Exposición de María Isable Clusellas. La autora saludando a María Isabel Clucellas durante el brindis, luego del acto de presentación del libro. Sobre esta novela En una carta enviada a la autora por el escritor Eduardo Gudiño Kieffer, el 20 de diciembre de 1993, el ya desaparecido narrador expresaba: Me fue muy grato conocerte anoche ..., a la vuelta me leí tu libro de un tirón, lo cual es buena seña: quiere decir que atrapa ... Hay pasta en vos, hay temas. Sin embargo aún te falta conciencia del oficio, pero sos muy jóven y eso viene con el tiempo. Espero que tomes estas líneas como una orientación, ojala te sirva ... Cortazar decía es que es mucho "peor" corregir que "crear". Felicidades ... Eduardo. Este libro, quizás por ser su "ópera prima", tiene una forma narrativa que, para muchos comentaristas, no sigue las pautas tradicionales de lo que se denomina novela. La obra comienza con un Prólogo que, según palabras de la autora, debe ser entendido como parte del texto total y no sólo como un comentario aislado. Dice Graciela Tocce al respecto: "Quizás resulte curioso, y para algunos hasta confuso, pero no podemos olvidar que esta novela tiene como protagonista a una mujer que se llama Gabriela Carol, la que a la sazón es la autora del libro. Por lo tanto, autor, voz del narrador y actante coinciden. De este modo el Prólogo no es un comentario aislado del cuerpo de la obra sino una suerte de capítulo introductorio." Esta novela además está dividida en tres Actos. Esto también puede llevar a confusión y el lector puede pensar que está leyendo una obra de teatro. Sin embargo esta división del texto es puramente metafórica y guarda relación con el contenido del texto en general que va a desarrollarse en un teatro, casi en su totalidad. Los Actos, a los que podríamos asimilar a las Partes I, II y III, de una novela tradicional están subtitulados del siguiente modo: Acto Primero El espejo roto; Acto Segundo El precio de la libertad y Acto Tercero La imposibilidad de Amar. La obra concluye con un Epílogo que el lector podrá detectar como una estructura paralelistica con respecto al Prefacio. A continuación citamos un breve párrafo del Prólogo, el que aparece bajo el acápite Palabras de la Autora: "Nací un 27 de enero en esta Capital, poco tiempo después de que estallara la mal denominada revolución libertadora. No me llamaron Gabriela, ni mi apellido fue Carol. Me presento ante ustedes como la que no fui, entre otras razones, para poder expresar sentimientos profundos que de otro modo hubieran quedado censurados y, los que llegamos a este mundo a mediados de la década de los '50 ya hemos tenido bastante y creo que podrán compartir conmigo que ya no queremos más de lo mismo. (...) sacrifiqué mi nombre para no desangrar mis ilusiones (...)" El tema del seudónimo, bajo el que publicó sus primeras tres obras, es retomado en la segunda de sus novelas: El regreso de Marcelo Rigaux (págs. 99 a 106) y en las Palabras de la Autora, previas a los cuentos de La casa de los espejos. Esto aclaraba Graciela Tocce, en diferentes reportajes realizados para emisoras radiales de Buenos Aires y en las palabras finales que pronunció durante la presentación de El precio de la libertad: "Carol era el apellido de mi bisabuela, que descubrí, hace poco, que se escribía Carols, lamentablemente, ya era tarde para volver a cambiar de nombre. Gabriela lo eligió para mi la persona que inspiró el personaje de Marcelo Rigaux. Por lo que, no he optado por un seudónimo, sino por un segundo nombre que lleva el emblema del jefe del clan" (su bisabuela). |