La presentación de Retratos tuvo lugar el 11 de septiembre de 1997 y se realizó en el Salón de Actos de la Asociación de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines. Se refirió a la obra, la poeta Mizkila Lego, quien también prologó el libro de la autora. Coordinó la reunión el Sr. Erardo del Prado. La puesta en escena estuvo a cargo de integrantes del Centro Cultural Ricardo Rojas, con coreografía de Reginaldo Pereira Santos y Dirección de Fabiana Souza sobre una idea original de Graciela Tocce. Los arreglos musicales sobre la canción Quién me prohibía soñar de Malher y Cibrian, fueron realizados por Moliterni y cantó esta pieza musical Axel Jeannot Actuaron además los niños: María Jimena y Juan Javier González (hijos de la autora); Facundo y Federico Amado; Natalia Trotiño y Roxana Salonio. Obras plásticas que ilustran el libro El corcel y mi pluma, acrílico, 90 por 60 cm. La última Batalla (fragmento, pág. 15) "(...) ¡Que moriré de pie, / con el último suspiro de mi boca, / montada en los corceles de mi pluma." Qué placer caminar por el cuerpo del otro, tinta, 50 por 35 cm. Epígrafe de En ti, algo más que a ti ( pág. 67) "¿Qué harás cuando te extraño y no logro el olvido? / ¿Qué soledad te invade? / ¿Qué dolor te impacienta? / ¿Qué reflexión te inspira esta distancia impuesta? La geminiana, boceto al lápiz, 30 por 40 cm. En cuerpo y alma (fragmento pág. 71) "(...) Además del alma, tuyos son mis pechos,/ mi torax, mi abdomen,/ la piel erizada de mi monte yermo. // Además del alma, mis glúteos enjutos, / tuyas mis caderas, / mi espalda crispada cuando tu la aprietas. (...) " Autorretato, tinta y lapiz, 50 por 35 cm. Soy (fragmento pág. 53) "Soy una gota de agua en el desierto, / que no se agota de sol, / ni se evapora, / que se derrama por la ladera trunca / de tu figura sin llegar nunca a puerto. (...)" La póstuma, acuarela, 50 por 35 Elegíacas - Reflexión a pie de página 36 "Trabajo para mi muerte. Para no morir del todo. Para que cuando llegue el momento de partir, algo del sino que me trajo a la vida haya sido cumplido honestamente." Saturno, Rubens y yo, acuarela y tinta, 50 por 35 Epígrafe de ¿Quién...? (pág. 45) "Nada de lo que escribo parece relevante. Un inmenso vacío va horadando mi mente, como si todo fuera inútilmente hueco." Comentarios acerca del libro En el Prólogo del libro dice Mizkyla Lego: “ Internarse en la lectura de un libro que ha elegido a la poesía como protagonista implica, entre otras propuestas, una impenitente búsqueda de la más pura esencia de la interioridad, la osada aventura de andar caminos desconocidos que, sin embargo, nos son familiares y la posibilidad de asistir a la universalidad del destino humano. Transitar Retratos de Gabriela Carol suma, a estas proporciones, permitir que el lector vivencie la dimensión por la cual circulan el poeta y el misterio develado de su palabra [...] Gabriela Carol plasma, con rigurosa exactitud, una inquietante y particular visión de la vida y de los sucesos que la conforman. [...] Retratos es un libro intenso, compuesto por una equilibrada sucesión de textos en los cuales la autora se muestra sin maquillaje, se confiesa en primera persona, exhibe sus heridas y sus cicatrices, convoca a lo absoluto, a lo irremediable y, también, a los ecuménicos espacios de permanencia de los que nadie puede escapar. Es un poemario que por momentos se erige en azorado territorio de esperas, reencuentros y despedidas y, Gabriela Carol se instala en él, se explaya, se recrea y, con mágica puntualidad, reverbera a los otros, los reproduce hasta en sus detalles más íntimos [...] Es indudable que Gabriela Carol elige en este trabajo continuar con la línea estética ya puesta de relieve en sus obras anteriores, elección que la lleva a eludir los lugares comunes, las frases rimbombantes, las imágenes bizarras [...] Va y viene con renovada solvencia por cada uno de los temas que aborda, se maneja con soltura tanto en la invocación metafísica, en la escrutadora mirada que facilita la reflexión que se emparenta con lo ontológico, como con la simpleza de la descripción que reproduce los perfiles de un barrio que es imposible no hallar en nuestros recuerdos. Estamos frente a una poesía que es, al mismo tiempo, la perplejidad del ser que se objetiva y mira a sí mismo y la otredad que llama a buscar un destello de luz en medio de las tinieblas. Una poesía conjetural y trascendente que compadece una realización que linda con lo perfecto, que alcanza una solidez en lo bello y en lo conceptual, no siempre fácil de encontrar. Una poesía que se viste con la tersura de una lírica apasionada que se desgrana sin mezquindad. Gabriela Carol es una poeta que pone al descubierto la diferencia entre escribir poesía y hacer poesía [...] Retratos no es un libro más de poesías, es un viaje hacia la recuperación de la poesía en su más exacta dimensión, ofrece la oportunidad de ubicar a esta poesía mayor en el lugar que siempre le ha correspondido, de restituirle su función de búsqueda fértil que no se agota hasta construir un universo tan particular que es capaz de contener los múltiples universos humanos y Gabriela Carol, con su innegable oficio, nos anima a reconciliar la imagen del poeta con la del hacedor del lenguaje que produce el goce revelador de lo vital. Dice Julia Chaktoura en el comentario de tapa de este libro: “Gabriela Carol no puede ocultar que es narradora, porque en su poesía aflora con fuerza incontenible su oficio de contar. [...] Este libro revela a una autora que está en permanente búsqueda; que todos los medios de expresión le son válidos como vehículo para trascender. “ La obra poética es una forma de percepción, una manera particular de ver y concebir el mundo. Escribir es siempre un escuchar el lenguaje, a una voz íntima que nos aproxima a la dignidad de la palabra, la sacralidad del silencio, la seguridad de la belleza ... La vida es creación, posibilidad de lo nuevo.” Este comentario, recogido de la crítica literaria, se aviene a su obra. Su singular estilo es transparente, totalmente alejado del hermetismo y la retórica. Las imágenes fluyen espontáneamente y responden a los principios básicos de la poesía; transmitir sentimientos. El abordaje es directo, sin artilugios que distraigan al lector o lo obliguen a complejos juegos en la composición de las imágenes. Gabriela Carol transita por sus universos particulares – sin olvidar los aconteceres que la circundan -, a veces vehemente, otras, reflexiva, pero siempre con la ternura y el fuego a flor de piel.” . |